Conocer
los principios del sistema sacerdotal nos ayudará a entender mejor lo que
Dios está haciendo por todo el mundo.
Dice la Biblia en Génesis 11:1-6
“Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas
palabras y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura
en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros:
Vamos, hagamos ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y
dijeron: Vamos, edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue
al cielo; y hagámonos un nombre, por si fueramos esparcidos sobre la faz
de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre
que edificaban los hijos de los hombres. Y dio Jehová: He aquí el
pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la
obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.”
En esta parte de la biblia empieza todo.
1. El hombre quiso llegar al cielo por medio de sus obras.
2. Una ciudad requiere de toda una organización, política, empresarial,
para el estudio enfatizamos que necesitaban una organización jerárquica.
3. También quiso hacerse de un nombre.
4. Una palabra importante en este pasaje es edificar
5. En ese momento tenían una sola lengua y unas mismas palabras.
6. Cambiaron la piedra por el ladrillo y el asfalto por la mezcla
7. Todo se les ocurrió cuando hallaron una llanura
Estos 7 son los ingredientes que tiene todo sistema sacerdotal.
Todo sistema sacerdotal introudce obras para alcanzar favores espirituales, o
inclusive el cielo, las obras son la columna vertebral de sus organizaciones,
las obras se presentan como ritos, rituales y hasta como ministerios.
Todo sistema sacerdotal tiene una organización jerárquica. Tiene
un sistema político bien establecido.
Todo sistema sacerdotal tiene un nombre, se llaman de alguna manera, tienen su
logotipo y su nombre llega a tener un valor incalculable para ellos.
Todo sistema sacerdotal enfoca muchas de sus fuerzas a edificar, compran terrenos,
construyen grandes edificios, o bien pagan rentas por su edificios.
Todo sistema sacerdotal tiene “su forma de hacer las cosas” y el crecimiento
hace que unifiquen lenguaje y palabras, algunos de ellos se han sofisticado tanto
que tienen manuales de operación.
Todo sistema sacerdotal usa ladrillos en lugar de piedras, de las piedras vivas
que somos los cristianos, Levantar una edificación con piedras es diferente
a hacerlo con ladrillos, los ladrillos todos son iguales y mientras que las piedras
son todas desiguales.
Esto tiene dos significados, primero que un sistema sacerdotal intenta institucionalizar
todo y cortar todo con la misma tijera para hacer moldes “igualitos”.
El Sistema sacerdotal está satisfecho cuando todos piensan igual mientras
que por otro lado dice la Biblia que somos piedras vivas.
En segundo término significa que prefiere invertir su dinero en construir
un edificio que en la edificación de las personas.
Todo sistema sacerdotal cuando termina el tiempo de “lucha” para levantar
una congre, cuando los resultados de la oración empiezan a manifestarse
encuentran un lugar ideal para “estabecerse”, son llanos espirituales
donde todo se ve bonito y la primer tentación es la misma de siempre: “Instalémonos
aquí”.
Este es el comienzo del hombre por querer llegar al cielo y tener su propia institución
“divina”.
Esto se altera más cuando se mezcla todo el ritual judío del Antiguo
Testamento con el pacto de la Gracia. El hombre no podía entender que las
obras no conducen en lo absoluto al cielo y necesitaba “hacer cosas espirituales”
y surgieron muchos ritos que continuan hasta nuestros días. Estos rituales
son hasta la fecha base fundamental del sistema sacerdotal.
Y para poner la cereza en el pastel; Constantino oficaliza el cristainismo como
religión institucional del Estado. Pero se puso el asunto, se hizo una
clara diferencia entre los laicos y los ministros y otras cosas más, que
iremos platicando poco a poco.
Ese sistema sacerdotal actúa todavía en nuestros días. Lo
que hizo Lutero no fue Reforma. fue restauración, restauró cosas
muy importantes para el cristianismo pero la forma jerárquica y minsterial
la dejó igual.
Todos los movimientos que han existido desde entonces han restaurado verdaes para
la Iglesia pero no se han comprometido a cambiar las formas del sistema sacerdotal.
Por eso creo firmemente que este es el tiempo para empezar a hacer una verdadera
Reforma. Dejar a un lado el Sistema sacerdotal y empezar una búsqueda de
los principios bíblicos que van a impulsar a la Iglesia hacia su destino.
Armando Carrasco
Z.