"Manzana
de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene." Proverbios
25:11
Todo lo que toca la tierra es afectado por el tiempo.
“Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.
Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para
otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra
ellos Moisés. Y lo recogían cada mañana, cada uno según
lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.”
Exodo16:19-21
En este pasaje está hablando del maná que Dios proveyó para
alimentar a su pueblo. Podemos ver claramente que el maná tenía
fecha de caducidad. Si no se usaba se echaba a perder.
Y así es con todo, todo lo que traemos del cielo es afectado por el tiempo
y envejece. Inclusive llega a morir.
Aclaro que excepto Su Palabra, el verbo de Dios, queda intacto. Su misma Palabra
dice que es eterna y que nadie puede quitarle ni una tilde ni una jota.
Pero es la única excepción, porque de alli en fuera cuando algo
que traemos del cielo a la Tierra, en automático es afectado por el tiempo.
Aún cuando Dios se hizo hombre fue tocado por el tiempo.
Lo mismo pasa con las ideas, estrategias, formas de evangelismo. Muchas de estás
las concebimos en oración, directamente del cielo. Y en su momento altamente
eficaces. Vemos los resultados de echar mano de la vida eterna. Sin embargo estas
ideas que resultaron fabulosas en su momento nos damos cuenta que con el paso
del tiempo llegan a ser obsoletas.
Al igual sucede con las palabras. Las palabras de nuestro lenguaje. (no hablo
de Su Palabra) sino de nuestras palabras de uso común. El lenguaje sufre
las inclemencias del tiempo, las palabras envejecen.
Voy a poner un ejemplo. Antes los niños deciamos “Time” y haciamos
una seña con la mano formando una “T” para decir detengan tantito
el juego. Hoy los niños dicen “ponle pausa”. Y hacen una seña
con el dedo como si paretaran un botón. Este es un ejemplo muy sencillo
pero los hay de todos.
El planteamiento es éste; ¿porqué hablamos los cristianos
con un lenguaje que se usó hace dos mil años? La gente nos ve raros
no porque seamos diferentes por nuestro caracter sino porque hablamos con un lenguaje
que se usó hace 2000 primaveras.
Mientras que el hombre contemporáneo utiliza palabras como
-Gadgets
-Disco duro
-Digital
-Laser
-Chatear
Nosotros usamos
-Hermano
-Ministerio
-Apóstol
-Ministrar
-Orar
Y un sin número de palabras del lenguaje “reina valera”.
Creo firmemente que debemos poner pausa y buscar la manera de liberar en la actualidad
el poder de La Palabra para el tiempo actual.
La escencia de la Palabra no puede ser cambiada, pero si podemos buscar palabras
que transmitan lo que Dios quería decirnos. Mucha de esa escencia quedó
atrapada en palabras en desuso. Tenemos que liberar, soltar activar esa escencia
de Su Palabra. Buscando formas nuevas de decirla.
Esas palabras que “vistieron” la escencia de la Palabra, se han añejado,
pero en serio, ya no sirven, hay que buscar nuevas palabras que la transmitan.
También creo que hay palabras que están perfectamente ligadas a
la escencia de Dios y que no pueden ser cambiadas y que nunca creo que puedan
ser removidas, como la palabra HIJO y la palabra SANGRE. Alli sí las palabras
incluyen Su Palabra.
Pongo el reto de buscar nuevas formas de comunicar Su palabra. La siguiente es
una lista de palabras con las que podemos empezar, si tienes palabras que puedan
activar el verdadero significado de Su palabra por favor envíanos tus aportaciones
a: info@jfi.com.mx
Armando Carrasco
Zamora