Dios
te está buscando.
Vayas donde vayas, hagas lo que hagas, Dios está buscándote y tú
lo sabes. Por eso quiero presentarte en breves líneas algo muy muy sencillo
pero que puede aclarar el panorama del camino para conocer a Dios de manera personal.
Donde empezó todo.
Hace mucho tiempo Dios creo al hombre con una característica muy especial;
el hombre podía estar en la presencia de Dios y sobrevivir, podía
llevar una relación de amistad y familiar con Dios, Dios era su Padre.
Todos sabemos la historia de Adán y Eva, los cuales desobedecieron a Dios
en una orden clara y concreta.
Esa desobediencia provocó una ruptura entre Dios y el hombre, el pecado
que entró en el hombre logró separar al Creador de sus hijos. Dios
es cien por ciento santo, no hay la más minima posibilidad de pecado en
Él, por lo que se formó una barrera infranqueable para el hombre.
Desde ese momento existe la barrera del pecado. Es el pecado lo que nos impide
mantener una relación personal con Dios.
Dios hizo una promesa.
Sin embargo, desde el
primer día que pecaron Dios prometió una forma de rescatar al hombre
y devolverle el privilegio de tener una relación personal con Dios.
Antes de cumplirla mostró a través de la Ley, que la única
manera de perdonar pecados era con sangre inocente. Se implementaron los sacrificios
para pedir perdón a Dios por los pecados, pero este perdón tenia
tiempo de caducidad, cada determinado tiempo tenían que repetir el sacrificio.
Dios cumplió su promesa.
Por eso fue que Su Hijo tuvo que hacer un sacrificio perfecto. Vino a la Tierra
y se hizo hombre, y hizo el sacrificio perfecto para quitar el pecado del mundo.
Jesucristo murió en una cruz para derramar Su sangre por tus pecados. Y
preparar el camino para restaurar tu relación personal con Dios.
El sacrificio fue perfecto y para siempre.
Ahora lo único que tienes que hacer es acpetar esa promesa y empezar a
disfrutar de una verdadera relación personal con Dios.
Cuando tú caminas creyendo y apropiándote de ese perdón,
entonces Su Sangre sobre ti se hace tan real que Dios te ve a través de
ella y puede acercarse a ti porque no hay pecado que estorbe, no hay pecado que
te aleje.
Su sangre tiene poder de perdonar todos tus pecados y hacerte 100% santo. Que
es la única forma de poder tener una relación personal con Dios
como Padre.
La fe es suficiente.
En el momento que le crees a Dios se activa en ti su perdón y esa fe te
lleva a decirle que le crees y que aceptas el sacrificio de Jesucristo en la cruz,
es allí donde se cierra el círculo.
El regalo de la cruz es gratis, como cualquier regalo, pero ese regalo es muy
caro, costó la sangre del Hijo de Dios.
Yo te invito a meditar en esto y que empiezes a caminar creyendo que en aquel
sacrificio Dios ya te tenía en mente.
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